Lunes.
¡Maldito despertador!
¡Malditos Lunes! Hoy sólo me quiero quedar en la cama...
-Juliet, ¿estás
despierta?-Escucho la voz de Aroon desde la puerta.
-Medio, medio.-Susurro,
bostezando después.
-Levantate que vas a
llegar tarde.
-Voy, voy.
Lo único que pasa por mi
mente es el odio que le tengo a la mañana de los lunes. Estoy deseando que
acabe ya el instituto. ¡Por favor, lo necesito! Y sólo acaba de empezar... Creo
que este año será... raro.
Una vez hecha la rutina
de todas las malanas, voy al insituto. Al llegar me bajo de la moto con Emmett,
y busco con la mirada a Avril, sinceramente, sonará brusco, pero no tengo ganas
de ver a Terkran. No veo a Avril, pero si que veo a Ginevra sentada en una de
las mesas de fuera, leyendo.
Me acerco a ella junto a
Emmett (no tendría sentido que cómo cada mañana fuera a ver a Jessica).
-¡Gin! ¡Buenos días! -Le
beso la mejilla y me siento a su lado, Emmett, serio, se sienta junto a mi.
-Buenos días,
chicos.-Dice esta con una sonrisa.
-¿Cómo fue el baile?
-Bien, pero...
-No ves a Adam contigo.
-No, no es eso... es que,
creo que es demasiado, algo tendrá que ir mal.
-No seas tonta.
-A veces, cuánto más te
lo ponen en bandeja más duro va a ser después.-Suelta Emmett, sin si quiera
mirarnos.
Golpe directo a mi
corazón.
-Exacto.-Dice Gin.
Justo en ese momento
suena el timbre. Me levanto sin decir absolutamente nada, repasando la frase de
Emmett. Cada uno se dirige a su clase. Tengo matemáticas, y como sabréis no
tengo nada de ganas de pensar en ecuaciones ni problema. ¡Suficientes tengo yo
ya!
Me dirijo primero a mi
taquilla a coger mis libros, allí me encuentro con Terkran. Me acompaña a mi
clase y después se va a la suya.
[Una vez en la hora de la
comida]
Tengo que hablar con
Emmett, están pasando cosas muy raras. Jessica no para de mirarme, por lo que
me siento bastante intimidada. Además, hoy Terkran anda… ¿raro? No
emocionalmente, si no que está blanco y parece ido. Le he dicho varias veces en
los cambios de clase que vaya a casa, pero no me hace caso. ¡Será cabezota!
Jessica está mirándome
desde que entré en el comedor. Y no sabéis como intimida eso.
Y Emmett, lleva todo el
día,…no sé cómo explicarlo. Es como si estuviera presente de cuerpo, pero de
mente no. Es la primera vez en toda una vida que lo veo así.
-Tía, como Jessica siga
mirando a esta mesa te juro que le doy una foto.-Dice Avril con fastidio.
-Anda, déjala. Estará
observando que Juliet no pone ni una mano encima a Emmett.-Suelta Ginevra, sin
mirarnos, como si contara una estupidez.
-¿Qué dices?-Pregunto,
frunciendo el ceño.
Y agradezco que ningún
chico ande por aquí cerca, solas Gin, Avril y yo.
-Pues qué Jessica me
comentó una vez que se sentía celosa de ti.
-¿Por qué?-Pregunta
Avril, acercándose mucho a Gin.
-No sé, sólo me lo
comentó así por encima.
A veces Gin parece muy
inocente, pero siempre sabe más cosas de las que dice. Es una persona que sabe
esconder bien sus secretos, y los secretos de los demás. Y cuándo sabe algo que
los demás deberían de saber, sólo va dejando indirectas. Es una persona…
¿Misteriosa? No sé cómo definirlo.
Al terminar mi comida, me
levanto de la mesa y llevo la bandeja a la basura, tirando los restos y
colocando la bandeja encima de esta, junto a las demás bandejas.
Vuelvo a clase con Avril,
la siguiente la tenemos juntas. Cuándo me dispongo a entrar, una mano tira de
mi brazo, haciendo que pare y me gire. Avril se también. No podemos creer quién
es.
-Juliet.-La odiosa voz de
Jessica hace que mis oídos retumben.- Tengo que hablar contigo.
-Habla, rápido, tengo que
entrar en clase.-Digo en tono seco y cortante.
-Ahora mejor no.-Dice
mirando a Avril.- Espérame después de clase.
-Bueno.
-Te espero en tu
taquilla.-Y desaparece.
¿Qué querrá? Es la
pregunta que me hago durante las siguientes clases, en las que no soy capaz de
mantener ni si quiera un poco de atención. Y menos si nos ponen a mí y Avril
juntas en dos de ellas. No somos capaces de dejar de hablar sobre el tema.
Demasiadas preguntas
rondan por mi cabeza. ¿Por qué Emmett me mintió esa noche? ¿Y por qué lloraba
si era mentira? ¿Qué es lo que pasa por su mente para que esté tan ido? Y
encima Jessica. Y lo que ha dicho Gin. ¿PERO POR QUÉ A MÍ?
Era más fácil cuándo
Emmett estaba con Jessica y yo estaba babeando por su culo como un perro
faldero. Sin tener novio, sin tener líos… ¡Y ahora no hay solo más que dudas!
Cuándo por fin suena el
timbre de la libertad, me dirijo como nunca a mi taquilla. Quiero saber de qué
me quiere hablar Jessica. Una vez en esta, como no hay nadie, aprovecho para
guardar libros y coger apuntes que tengo en ellas. Emmett se acerca a mí.
-Jul, he invitado hoy al
grupo entero a casa. Ya sabes, necesito tiempo con ellos.
-Vale. Me descargaré
alguna película para verla.
Y veo a Terkran
mirándome.
-Oye, voy a ver cómo está
Terk.
Rápidamente cruzo el
pasillo y le doy un leve beso en los labios.
-¿Estás mejor?-Le digo,
mirándole a los ojos. Está serio.
-Sí, algo.-Me besa la
frente.- Aunque me encuentro algo mal. Me voy a ir a casa para descansar.
Quiero verte esta tarde.
-¿Te ha invitado Emmett?
-Sí.-Me vuelve a besar la
frente y me da seguidamente un pequeño abrazo.-Adiós peque. Después hablamos.
No separamos y el
desaparece por el pasillo. Miro al lado contrario, hacia mi taquilla.
Allí está Jessica.
Me acerco rápidamente a
ella, la miro con una leve sonrisa. Tampoco hay que ser borde ¿no?
-¿Qué me querías decir?
-Juliet…-Se muerde un
poco el labio, como si le costara lo que fuera a decir.
-¿Qué pasa?
-Emmett…me dejó por ti,
Juliet, por ti.




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